La desertificación afecta 75% de tierras en el país

La desertificación es la degradación de las tierras (bioma) en zonas secas, debido fundamentalmente al impacto humano pero sin dejar de lado la acción erosiva del agua y el viento que al trasladar y depositar los sedimentos van disminuyendo gradualmente la  diversidad vegetal y aumenta la salinización.La desertización fue el primer problema ambiental en ser considerado de carácter global   afectando cerca de 3.590 millones de ha (35,9 millones de km2) a  unos 250 millones de personas que se ven afectadas por la degradación de las tierras áridas y semiáridas. Esto es producto de las actividades humanas y del cambio climático. Esto trae aparejado la perdida anual de 42 millones de dólares en producción agrícola.            Es un proceso lento siendo las principales  causas la pobreza, la tala abusiva de árboles, el sobrepastoreo, las malas prácticas de irrigación, el avance de la frontera agropecuaria y el desmonte entre otros.            En 1996, se aprobó la Convención de Naciones Unidas sobre la desertificación a la que adhirieron 180 países, entre ellos Argentina, donde se señaló, como un gravísimo problema socio – económico y ambiental.            En América Latina la FAO señaló: Que las presiones demográficas, el incremento de la demanda de alimentos, combustibles y materiales para la construcción presionan fuertemente los recursos naturales de la región.La desertificación en Argentina comprende aproximadamente el 75 % del territorio del país, unos 205 millones de hectáreas, afectando a 9 millones de habitantes.            Este problema empuja a la pobreza generando tensión social dentro de los países y en las fronteras.            En Argentina, la Comisión Económica par América Latina (CEPAL) señaló que el 20% del territorio, 55 millones de hectáreas, esta afectada por la erosión hídrica o eólica en grado severo.            La desertificación debilita la fertilidad de la tierra, aumentando la inseguridad en el acceso a los alimentos, el hambre y la pobreza.            San  Juan no escapa a este problema, ya que ocupa un sector de la Diagonal Árida de Sudamérica que atraviesa el continente de norte a sur a esto se le suma la acción antrópica que aumenta paulatinamente la superficie desértica.            La economía sanjuanina que se sustenta en los recursos naturales, la agricultura, la minería, favorece el uso de agroquímicos, el mal manejo del agua, la explotación del algarrobo (para carbón leña, levantamiento de parrales) y la extracción de minerales que remueve grandes cantidades de suelo contribuyendo a la degradación de los suelos.Las consecuencias son a corto y largo plazo: perdida de fertilidad del suelo, perdida de cobertura vegetal, erosión, salinización, perdida paulatina de la biodiversidad, disminución de la productividad de las zonas afectadas.            La manera más certera de contrarrestar la desertificación es la información y sensibilización de la población a los cambios producidos a nuestro medio ambiente, el uso de sistemas de rotación de cultivos, evitar los incendios de pasturas, hojas, etc, uso de técnicas de riego “si al riego pos aspersión y goteo y no al riego por manto”, limitar el uso de agroquímicos.            Debemos tener en cuenta que la solución está en nuestras manos y es un derecho exigir a nuestros gobernantes por una mejor calidad de vida.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: